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  • "Reactiva Perú es un bono para los ricos"

    Al borde de los cincuenta mil muertos por Covid-19, más de 4 millones de despedidos, denuncias de mil personas desaparecidas, entre otras cifras, son el reflejo de un mal gobierno para el secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), Luis Villanueva Carbajal, quien demanda impuesto a la riqueza, bono de 1000 soles para todos, reactivación de la construcción, así como reforma del sistema de pensiones para que todo peruano cuente con una pensión justa sin excepciones.

    —Ustedes han señalado que Reactiva Perú no es realmente efectiva. ¿Por qué?

    —Porque lo principal es que la economía familiar ha quebrado, pues más del 70% de peruanos vive de la economía informal. Primero debió entregarse un bono universal de 1000 soles para cada peruano, pues los bonos entregados a algunas familias no alivian en nada el hambre y las deudas de más de 140 días de cuarentena. Además, se han despedido a más de 4 millones de trabajadores, generando un mayor empobrecimiento de las clases bajas e incluso la clase media, lo que se evidencia fácilmente en la deserción educativa en todos los niveles. Mientras tanto, el “Reactiva Perú” ha servido para que personas como el billonario peruano Carlos Rodríguez Pastor cobren millones para sus empresas, mientras en el mundo más de 80 millonarios han exigido que se le cobre más impuestos a fin de colaborar con la lucha contra el Covid-19. Ese es el tipo de ricos que tenemos en el Perú, empobrecidos moralmente, pero enriquecidos monetariamente por Martín Vizcarra en plena pandemia.

    —¿Reactiva Perú apunta realmente para reactivar la economía?

    —Reactiva Perú es un bono para los ricos. Se ha financia­do empresas investigadas por corrupción, lavado de activos, entre otros. También empresas de millonarios, como lo he­mos dicho, que no necesitan mayor apoyo, y empresas que han seguido laborando en esta pandemia y que se han bene­ficiado aun más de ella, como las clínicas que cobran medio millón de soles por paciente con Covid-19. Con el Reactiva Perú, el Gobierno ha favorecido a los ricos, a los que más tienen; y como contraparte, en el mismo paquete, se ha implementado un impuesto a la pobreza, pues todos los peruanos estamos ava­lando con dinero del Estado el 98% de la deuda del Reactiva Perú. Ese dinero no ha servido para conservar puestos labora­les, sino para financiar despidos. Tiene razón el economista Hum­berto Campodónico cuando se pregunta con qué dinero se va a comprar los bienes o servicios de las empresas beneficiadas con el Reactiva Perú si se ha perdido alrededor del 50% de la masa salarial y no se entrega dinero a la gente. Se necesita un impuesto a la riqueza. No enten­demos el temor de la ministra de Economía, María Antonieta Alva, y del presidente Martín Vizcarra de implementarlo. Eso y un bono de 1000 soles para todos los peruanos.

    —Sin embargo, sí se ha otorgado un bono universal a los peruanos.

    —Es un bono familiar que no ha llegado a todas las fami­lias. Además, esos 760 soles no compensan en nada a una familia durante cuatro meses de encierro. Hacer vivir a una familia con 5 soles diarios en promedio es conminarlos a una muerte lenta. Con la mi­tad del dinero de Reactiva Perú se pudo otorgar mil soles por cada peruano.

    —El mensaje presidencial no ha tocado ninguno de es­tos temas. ¿Qué opinión le merece?

    —Martín Vizcarra se ha re­vestido de cifras meramente administrativas, pero no de realidades. Lo mejor que le pasó en su gobierno ha sido ese baño de realidad que recibió en Are­quipa, de donde tuvo que salir veloz y avergonzado. No solo es demérito de él, sino también de su gabinete ministerial y de los empresarios, principalmente los ligados a la Confiep, cuyos inte­reses monetarios chocan con los intereses de los peruanos. Todo se resume en más de 4 millones de nuevos desempleados, 50,000 muertos por Covid-19, más de 1000 denuncias de personas desaparecidas, miles de millones en deudas empresariales que la Sunat no quiere cobrar, una minería irresponsable que solo causa muertos, un sistema de salud colapsado desde el inicio de la cuarentena, un sistema educativo que ha dejado a mi­llones en la calle, un sistema judicial que ha enviado a la cár­cel dorada de su domicilio a los presos por corrupción, y todo ello producto de aproximada­mente 50 años de políticas neo­liberales que desde el gobierno de Francisco Morales Bermúdez hasta la fecha han degradado la sociedad peruana.

    —Sin embargo, la Con­fiep, tan denostada por los sindicatos, genera trabajo. ¿No hay un contrasentido en su demanda?

    —Estamos en contra del régimen de explotación y el recorte de derechos laborales, contra los despidos masivos, ceses colectivos, suspensión de labores, liquidaciones y el enriquecimiento de los empre­sarios mediante el empobreci­miento de los trabajadores a través de recorte de derechos laborales que promueve la Confiep. Nunca hemos estado contra la empresa o contra las inversiones. Sin embargo, de­bemos señalar algunas cifras. La Confiep solo da trabajo a un millón de personas; el Estado a un millón cuatrocientos mil; pero de las mypes del agro y el turismo dependen 12 millones de personas.

    —¿Cambió algo desde que PPK salió del gobierno por corrupción?

    —En el fondo, PPK y Viz­carra son parecidos. Sin plan de gobierno, han tenido que acogerse a las demandas de la Confiep, básicamente. Vizcarra tuvo que cambiar de estrategia y batallar contra el Congreso que vacó a PPK. Se libró de ese Congreso y obtuvo carta libre para gobernar a su antojo, sin consultar a nadie, menos a los trabajadores. El actual Congre­so, con todas las críticas que podemos hacerle, al menos deja un espacio para atender la demanda popular, como lo es el haber retirado parte del fondo de las AFP, y actual­mente realizar una discusión sobre la reforma del sistema de pensiones.

    —¿Cuáles han sido las propuestas de su Federa­ción en esta pandemia?

    —Hemos demandado la reactivación de las obras de construcción, porque absorbe gran cantidad de mano de obra y dinamiza las economías locales. Sin embargo, hemos exigido protocolos de seguridad y salud eficaces contra el Covid-19, pues muchos tra­bajadores se han enfermado al regresar a obras. Y también hemos advertido no bajar la guardia contra las mafias de la construcción, que están al acecho de las obras de la reactivación económica y que han asesinado a Henry Jerson Noé Suárez en Sullana en julio. Con él son 19 diri­gentes de sindicatos afiliados a la FTCCP asesinados por las mafias desde 2011. En cuanto a la reforma del sistema de pensiones, la Federación de Trabajadores en Construc­ción Civil del Perú propone un sistema de pensiones que reúna al sistema público y al privado y Pensión 65, pero con una administración pú­blica, con el fin de que todo peruano sin excepción tenga una pensión justa. No puede ser posible que ad portas del bicentenario de la República existan peruanos sin pensio­nes y sin trabajo, así como sin educación, agua potable, electricidad, internet, es de­cir, sin todo aquello que actualmente es una necesidad básica y que debiera ser un servicio de carácter público y no privatizado como lo es ahora.

    (Tomado del diario UNO, 04 de agosto de 2020: https://diariouno.pe/reactiva-peru-es-un-bono-para-los-ricos/)

  • Demandamos sanción penal a empresarios que expongan la vida de los trabajadores

    Frente a los hechos ocurridos en el McDonald's de Pueblo Libre, el 15 de diciembre de 2019, donde los trabajadores Alexandra Porras Inga (18) y Gabriel Campos Zapata (19) perdieron la vida electrocutados, la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) manifiesta lo siguiente:

    La mayoría de trabajadores en el Perú, especialmente jóvenes, son expuestos a todo tipo de riesgos por negligencia de los empresarios, a quienes poco o nada les interesa la seguridad y salud en el trabajo.

    Recientemente, otros trabajadores perdieron la vida en el Centro Comercial "Nicolini" ubicado en "Las Malvinas" del Cercado de Lima y el "UVK de Larcomar", entre otros, donde las principales características son las extenuantes jornadas laborales de hasta 12 horas o más, el nulo acceso a la sindicalización, el incumplimiento de la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo, la falta de fiscalización y el silencio de las autoridades.

    Denunciamos que se ha eliminado la pena privativa de la libertad de hasta 10 años por negligencia empresarial a través del artículo 2° de la Ley N° 30222, del 11 de julio de 2014, donde se exime de penalidad al empleador si se le es atribuida la responsabilidad al trabajador.

    Este cambio de la Ley permite echarle la culpa de la muerte de los trabajadores a los mismos trabajadores, eximiendo y librando de toda responsabilidad a los empresarios, los que realmente la producen.

    Lamentamos que el Estado Peruano no tome las medidas necesarias y no cumpla con garantizar la protección de los trabajadores a través de mecanismos de punición que sí corresponden tomar en cuenta si se pretende erradicar accidentes mortales en el trabajo.

    Lima, 17 de diciembre de 2019

    Secretariado Ejecutivo de la FTCCP

  • FTCCP celebró 60 años de lucha por democracia y justicia social

     

    La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) celebró este 19 de diciembre sesenta años de fundación en una ceremonia a la que asistieron políticos, dirigentes sindicales y representantes de organizaciones del sector construcción.

    El secretario general adjunto de la Federación, Luis Villanueva Carbajal, reconoció a todos los dirigentes y trabajadores de la histórica organización sindical por su lucha consecuente por un Perú con democracia y justicia social, y por mantener en alto las banderas de lucha de la agenda laboral de la FTCCP.

    En el ámbito de la política nacional, informó que “para los trabajadores, el tema de fondo es la convocatoria de una Asamblea Constituyente para darle al país una nueva Constitución democrática, que permitirá construir una nueva sociedad en donde la persona humana sea el verdadero fin del Estado”.

    La flamante ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Sylvia Cáceres, estuvo presente en la ceremonia. “He querido que mi primer acto público sea este”, afirmó, a la vez que prometió trabajar para que el trabajo digno y de calidad sea una realidad en el país.

    Gerónimo López, secretario general de la CGTP, saludó la trayectoria de lucha de la Federación y sus dirigentes, y anunció la Jornada Nacional de Lucha el 15 de enero de 2019, justo en el centenario de la conquista de las ocho horas de trabajo en el Perú.

    El presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Enrique Espinosa, reconoció en la negociación colectiva por rama en construcción civil la oportunidad de haber conocido la armonía de las relaciones empresariales y laborales. “No obstante estamos del otro lado, del lado de los empresarios, nunca me he sentido ajeno a los reclamos y los derechos de los trabajadores de construcción civil, a los cuales considero mis amigos”, dijo.

    El presidente del SENCICO, Miguel Estrada, anunció que en 2018 la institución que preside capacitó a 14,000 trabajadores en construcción civil, y deseó a la FTCCP “sesenta años más de éxito y lucha combativa”.

    La congresista Indira Huilca remarcó que la Federación y sus afiliados participan activamente en la lucha contra la corrupción y resaltó la negociación colectiva por rama en construcción civil, derecho que, indicó, debieran tener otros sectores de la economía peruana.

    A la cita acudieron también los congresistas Hernando Cevallos y Manuel Dammert, el parlamentario andino Alan Fairlie, y el exministro de Salud Álvaro Vidal; así como dirigentes sindicales de construcción civil de todo el Perú y dirigentes de las bases de la CGTP.

    La fundación de la FTCCP, realizada el 19 de diciembre de 1958, fue la acción sindical más acertada de un conjunto de dirigentes de construcción civil que decidieron unir esfuerzos en torno a una organización sindical clasista y de grado superior para lograr mayores conquistas y enfrentar la sobreexplotación laboral.

    La Federación está afiliada a la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), al Unión Internacional de Trabajadores de la Construcción, la Madera y los Materiales de Construcción (UITBB) y la Federación Sindical Mundial (FSM).

    Asimismo, la mantiene relaciones fraternas con la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), la Federación General de Trabajadores de Bélgica (FGTB), la Federación de Sindicatos Holandeses (FNV), entre otras organizaciones sindicales del mundo.

    En el ámbito peruano, conforma el Consejo Permanente por la Vivienda, la Construcción y el Territorio (CPVCT) junto con la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) y el Colegio de Arquitectos del Perú (CAP). También representa a los trabajadores del sector en los Consejos Directivos del CONAFOVICER y SENCICO, y otros espacios de diálogo el que se desarrollan temas del sector construcción.

  • Paquetazo laboral solo beneficiaría a la gran empresa

     

     

    Los trabajadores de construcción civil de los 193 sindicatos afiliados a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) salieron a marchar el pasado 15 de enero en todo el país para exigir la reactivación de la industria de la construcción y rechazar la flexibilización laboral.

     

    Ya desde la CADE 2018 el presidente Martín Vizcarra anunció que era necesario reducir los costos no salariales para la formalización laboral, desconociendo derechos adquiridos, lo que va en la línea de los empresarios y el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Lo mismo hicieron otros miembros del Ejecutivo, lo cual es un error.

     

    El Ejecutivo se equivoca al promover la propuesta de una reforma laboral al gusto de la CONFIEP, pues con esta se beneficiaría al empresariado profundizando la sobreexplotación laboral.

     

    La corrupción, que tanto daño nos está haciendo, ha sido sostenida por la alianza entre algunos empresarios y ciertos funcionarios corruptos, con coimas que se generaron arrebatando dinero al Estado y a los ciudadanos. La reforma laboral plantea la misma fórmula: generar ganancias dejando de pagar al Estado y a los trabajadores.

     

    La formalización laboral se incrementará solo cuando exista una verdadera fiscalización a las empresas y sanciones penales para los malos empresarios que, incumpliendo las normas, generan competencia desleal.

     

    En construcción civil, por ejemplo, las empresas subcontratistas desconocen los derechos laborales y ni las municipalidades, los gobiernos regionales, la SUNAFIL o el Ministerio de Trabajo fiscalizan el cumplimiento de las normas laborales vigentes.

     

    Construcción civil exige respeto a la negociación colectiva por rama, recuperar la jubilación en construcción con 15 años de aportes al sistema pensionario, sancionar la informalidad de los subcontratistas, así como la reactivación del sector destrabando los proyectos aprobados y generar trabajo para los miles de obreros del andamio.

     

    Asimismo, demandamos la anulación de los registros sindicales a los seudosindicatos que sirven de fachada para los delincuentes.

     

    (Tomado del semanario PERFIL del 20 de enero de 2019. Columna EN CONCRETO, por Luis Villanueva Carbajal, secretario general adjunto de la FTCCP)