Este 25 de octubre celebramos el Día de los Trabajadores en Construcción Civil, día no laborable para los trabajadores del sector construcción, pero con goce de haber sin afectar el salario dominical, por Ley 24324.

Con motivo de esta fecha, la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) realizará el 23 de octubre un acto político sindical en su local de La Victoria (Prol. Cangallo 670) al que asistirán dirigentes sindicales, políticos y representantes de las organizaciones del sector construcción.

En este acto otorgaremos el Reconocimiento al Mérito-FTCCP y la Medalla Pedro Huilca Tecse a personalidades que han aportado a la lucha de los trabajadores del sector construcción.

El Reconocimiento al Mérito-FTCCP fue instaurado por Resolución Ministerial N.° 265-2004-TR y, de acuerdo al Estatuto de la Federación, se brinda en el marco de las celebraciones por el Día de los Trabajadores en Construcción Civil (25 de octubre).

El origen del Día de los Trabajadores en Construcción Civil se remonta al año 1970, fecha en que se realizó el Congreso constitutivo de la Federación Latinoamericana de la Edificación, Madera y Materiales de la Construcción (FLEMACON).

Uno de los acuerdos de este Congreso, al que asistieron sindicatos del sector construcción de América latina, fue luchar para que se establezca el 25 de octubre como el día de los trabajadores del rubro en Latinoamérica, algo que la Federación logró 15 años después en el Perú, en 1985.

La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú respalda la disolución del Congreso de la República, la cual fue una demanda de los trabajadores y el pueblo organizado y movilizado en las calles.

Rechazamos el comunicado de la CONFIEP, que sindica de inconstitucional la medida del Ejecutivo, lo cual revela que sus intereses coinciden con los del aprofujimorismo en el disuelto Congreso.

En este contexto, exigimos que se derogue la Política y el Plan Nacional de Competitividad y Productividad y el decreto que posibilita la privatización paulatina de Sedapal y las empresas del Estado, ambas medidas impulsadas por la CONFIEP.

El respaldo a la disolución del Congreso no cambia en nada nuestra oposición al Gobierno cuando atenta contra los derechos de los trabajadores y otros como la consulta previa. El pueblo que demandó el cierre del Congreso también respaldó a las comunidades en los conflictos mineros, pues en un estado de derecho no debe existir explotación minera sin licencia social.

 

Recordamos al presidente de la República que la propuesta de los trabajadores y el pueblo organizado fue impulsar una nueva Constitución que represente los intereses del pueblo y elecciones generales, pues la premisa de la movilización ciudadana siempre fue ¡Que se vayan todos los corruptos y explotadores!

Finalmente, informamos que estaremos vigilantes para que se respeten los derechos fundamentales de los ciudadanos y trabajadores.

Secretariado Ejecutivo de la FTCCP

Por: Luis Villanueva Carbajal

La crisis actual del país es integral y tiene raíces estructurales y coyunturales. Su causa principal radica en la persistencia de un modelo económico capitalista excluyente que privilegia a unos cuantos y excluye a las grandes mayorías. Las élites políticas que han gobernado el país por casi dos siglos, y sus partidos políticos, están desacreditados, no representan ninguna alternativa de cambio.

El capitalismo neoliberal impuesto por Fujimori, como sistema político y económico en el Perú durante 25 años, ha fracasado. La corrupción de empresarios y políticos ha traído como consecuencia salarios y pensiones de hambre, mayor desempleo y pobreza, la privatización de servicios básicos como la luz y la inminencia de que lo mismo suceda con el agua.

El sistema de salud y de educación públicos son deficientes, a propósito, para que la población derive a los servicios privados, a las universidades y clínicas que son los negocios de congresistas y ministros. Por eso los congresistas del FP y el Apra investigan a la SUNEDU, porque ha sancionado a universidades corruptas y estafadoras.

La alta inseguridad ciudadana, que se refleja en las 2800 muertes violentas en lo que va del año y los asaltos en las calles que todos los peruanos sufrimos cada día, es parte de un sistema que prioriza la seguridad policial de las mineras, empresas privadas e incluso de políticos en vez de la seguridad de los trabajadores y la ciudadanía en las calles.

Y las actuales fuerzas progresistas, que se atribuyen la representatividad de los trabajadores, han demostrado ser insuficientes y no priorizan en su agenda la redistribución de la riqueza para todos, a través de los salarios, pensiones, acceso a la salud y educación gratuitas y de calidad, entre otros temas que sí afectan directamente la calidad de vida de los peruanos.

Los peruanos pagamos más caro nuestra electricidad y nuestro gas, nuestro salario no cubre nuestras necesidades del mes, trabajamos más horas a la semana que en otros países. Por si fuera poco, en este país de flora y fauna megadiversa, aun con el boom de la gastronomía, nuestra gente muere de anemia o tuberculosis y otras enfermedades curables.

Ante ello, el 27° Congreso Nacional Ordinario de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), realizado en Lima del 12 al 15 de junio, planteó que los trabajadores impulsemos un movimiento político para llegar al poder junto a las organizaciones sociales y políticas que buscan un cambio de modelo de desarrollo con equidad social.

Para ello es necesaria la unidad con otras fuerzas políticas y movimientos sindicales y sociales, que se unan a la causa de un gobierno democrático y popular, dejando de lado las viejas prácticas de los políticos de siempre.

Como primer objetivo nos proponemos el cambio de la Constitución fujimorista del 93, que permite la entrega las riquezas nacionales al gran capital extranjero y a la oligarquía parasitaria colonial que ha gobernado el Perú los últimos dos siglos.

(Tomado del diario UNO, edición 1 de octubre de 2019)

Por: Luis Villanueva Carbajal

El modelo de construcción de los Juegos Panamericanos, que se desea emplear en la Reconstrucción con Cambios, no ha sido la panacea como lo publicita el Gobierno. Señalemos algunos problemas.

En primer lugar, en la Villa Panamericana se adjudicó a las Fuerzas Armadas las tareas de remoción de suelos, reduciendo costos utilizando a los soldados como mano de obra barata y quitándole el trabajo a los verdaderos obreros de construcción civil en una etapa de creciente desempleo y pobreza. Así, el Gobierno de Pedro Pablo Kuczynski impulsó el intrusismo e incrementó la informalidad y el desempleo en el sector.

Un segundo problema se encuentra en la “construcción en tiempo récord”. Aquí debemos señalar que hubo obras en San Juan de Miraflores, Villa María del Triunfo y Villa El Salvador inconclusas después de que los Panamericanos habían culminado, por lo que no es verdad que se haya cumplido con los tiempos y sea un ejemplo de eficacia.

Es cierto que los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos nos han dejado la alegría de las victorias, pero no es ético utilizar estos logros de personas particulares para endosarlos como éxitos a la cuestionable gestión constructora que lideró Carlos Neuhaus junto a sus asociados ingleses. El Perú suscribió con el Reino Unido, un nuevo modelo de contrato: el New Engineering Contracto, o también llamado NEC.

Un tercer punto es el reportado en las viviendas de la Villa Panamericana, donde la inversión bordea los 405 millones de soles. Y aquí el problema reside en los sobrecostos en la construcción.

Alrededor de S/ 2,700 cuesta el metro cuadrado de un departamento en Villa El Salvador, pero en la Villa Panamericana, se ha estimado que tan solo para recuperar lo invertido debería venderse a S/ 4,900 el metro cuadrado de los departamentos construidos. Es decir, culminó con un sobrecosto total de 221 millones de soles, siendo este el espacio donde se utilizó soldados en vez de trabajadores de la construcción para ahorrar dinero.

Acelerar la construcción duplicando los costos no es el camino. Los trabajadores de la construcción queremos obras, pero sin corrupción ni despilfarro del dinero público.

Las incongruencias, que saltan a la vista, en los resultados de la construcción deben ser investigadas, y de ninguna manera tomarlo como un gran éxito y trasladarlo a la reconstrucción del norte del país. Más transparencia, señores del Gobierno.

(Tomado del diario UNO, del 18 de setiembre de 2019)

Fue publicada la Resolución Ministerial N° 212-2019-TR en la separata Normas Legales del Diario El Peruano la "Convención Colectiva de Trabajo - Acta Final de Negociación Colectiva en Construcción Civil 2019-2020" lograda tras el arduo trabajo de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú y sus bases sindicales en todo el Perú.

Este logro ratifica la legítima representatividad de nuestra federacion en el sector de construcción civil. A partir de ahora corresponde a nuestras bases velar por el cumplimiento del pago de reintegros y el pago de los nuevos salarios en todas las obras a nivel nacional.

REINTEGROS: Conforme se lee en el documento, "Una vez que el Instituto Nacional de Estadística e Informática - INEI, fije los índices o porcentajes correspondientes, los trabajadores solicitarán a su principal el pago de los reintegros provenientes de la presente negociación colectiva".

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