Por un verdadero bono universal, por Luis Villanueva Carbajal

 Gracias a la lucha de los sindicatos afiliados a la Fe­deración de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) en todo el país y las coordinaciones a nivel de Gobierno se ha logrado incluir en el “Bono Familiar Universal” a una parte de los trabajadores en cons­trucción civil y sus familias.

Este logro, que debió beneficiar a las familias de los 450,000 trabajadores de construcción civil, lamentablemente, por la insensibilidad mostrada por el Poder Ejecutivo, solo cubrirá a parte de ellos, pues por las restricciones propias del “Bono Familiar Universal”, muchos no podrán acceder a este an­siado apoyo.

Entre las múltiples restricciones se encuentra el hecho de que alguien de la familia haya recibido beneficios con otros bonos establecidos con anterioridad, pero la categoría “familia” que maneja la RENIEC y el MIDIS está basada en un modelo que no corresponde con la realidad de todos los peruanos.

Muchos peruanos viven haci­nados dentro de una misma casa y otros migran incluso dentro de sus mismas regiones por indepen­dencia, trabajo o estudio, entre otras razones. Esa realidad no es posible censarla, porque cambia cada día. Por ello, existen hogares extensos y hasta multifamiliares que reciben un solo bono como también hay hogares unipersonales o de pocos miembros que no salen aptos porque algunos de sus familiares beneficiados en alguna parte del país lo impide sin saberlo.

Estas son algunas razones por las que, si bien se han inclui­do a decenas de miles de trabajadores de la construcción en este “Bono Familiar Universal”, existen otros miles que serán excluidos. Y los incluidos, deberán solventar con 760 soles las deudas acumuladas desde el inicio de la inmovilización social y el tiempo restante de esta cuarentena de 107 días: a razón de 7 soles diarios por “familia”. Deberían repensarse estas restricciones para otorgar un verdadero Bono Universal.

Esta realidad difícil para los trabajadores del sector se mantendrá durante la cuarentena, pues la Fase 1 de la reac­tivación de la construcción solo empleará a cerca de 18,000 trabajadores, y las medidas restrictivas de tránsito y trabajo se mantendrán, por lo menos, hasta junio de 2021, como ha anunciado el Gobierno. Por eso, se necesita un verdadero Bono Universal para todos.

El 30 de mayo, se realizará la Asamblea Nacional de Delegados de la FTCCP. Cientos de dirigentes sindicales de construcción de diversas partes del país participarán de esta asamblea ‘on­line’, acatando las medidas de distanciamiento social. En esa asamblea, haremos un balance de la problemática del sector construcción y del país en esta cuarentena, y adoptaremos medidas para su solución desde el punto de vista de la lucha sindical en todo el Perú.

(Tomado del diario UNO, 29 de mayo de 2020)